Cuando los tripulantes de Air Europa convergen o difieren de Hidalgo (y II)
Hidalgo no mantiene con los tripulantes el mismo nivel de relación de hace una década, cuando bailaba sevillanas con la azafata Soledad en un trayecto a La Habana -“un pino, dos pinos, tres pinos, …‘ño’, un pinar”- ante un pasaje Business que no salía de su asombro pero al que no le importaba ver los requiebros salerosos del dueño de la aerolínea. O como cuando a menudo compartía mesa y mantel con unos pilotos que admiraban entonces el arrojo del salmantino por sacar adelante una compañía que ya había superado a Spanair y que era capaz de echarle un pulso a la todopoderosa Iberia.
Un brío que le llevaba, genio y figura, a captar clientes de la cola de pasajeros situados ante el mostrador de la citada Iberia en el aeropuerto habanero, “vengase con nosotros, a precio más barato y en un avión mucho más moderno”, con un par. Tiempos en los que Travelplan era el principal operador español en Cuba, en el que Halcón vendía más que nadie, de la mano ambos de dos grandes profesionales que él acabaría echando por consejo de sus dos hijas, entonces mandamases del grupo. Días de convergencia con unos empleados a los que cuidaba con esmero, a su aire, pero con calidez.
En el presente, la situación es distinta, radicalmente distinta. Los vínculos con los empleados no son nada estrechos. El mando de la compañía lo tomó él cuando se dio cuenta de que no siempre la familia, “all de family”, acierta con sus decisiones, aunque la sangre es la sangre y los hijos van a y vienen, pero nada que ver con otras épocas. Ahora es el “cuarto hijo”, Mario -así lo llamó aquí Lucas, con acierto- el que más está a su lado, el que le acompaña a Dominicana, su bastón, el nuevo hombre fuerte del grupo. Un soporte que no contribuye a la convergencia de su hermano mayor con los miles de empleados.
Los tripulantes de Air Europa van por libre al tener un horario laboral más flexible, y a ellos no se les puede bloquear la entrada a preferente.com -que fea es la palabra ahora al uso: capar- como hacen con Halcón y Travelplan y probablemente con Be Live. O hacían. Los “crew” de la aerolínea no tienen impedimentos porque la cúpula no los puede controlar, y al igual que el sol cuando amanece entran en nuestro digital cada día porque así se lo pide el cuerpo. Además, a más prohibición, más deseos de saber lo que publican los medios, algunos medios, sobre la compañía y el grupo.
Y aquí vamos al segundo caso que le queríamos contar. Sucedió el 13 de julio en un vuelo de Madrid a Santo Domingo. La clase Business iba casi llena, entre ellos un alto directivo de Iberostar basado en la capital dominicana, Rafael Gálvez, y el propietario de Manati Park, José Luis Moreno Nigorra. Al poco de despegar, un tripulante masculino, de una treintena de años, joven por tanto, pero de una profesionalidad poco común, con una esmerada atención y un trato exquisito, atiende a una pareja que ocupa los primeros asientos junto a la ventanilla derecha.
De la pareja, el varón le pregunta al tripulante -aeromozo lo llaman en La Habana- si se quedan a dormir en el hotel Hamaca, de Be Live y situado en Boca Chica. Le dice que sí. ¿Y que si cuando aterrizan en la Romana se alojan en el Canoa, en Bayahíbe, lógicamente, por ser del grupo, claro?, le inquiere. Afirmativo, le responde con una sonrisa agradable pero a la vez un poco sorprendido. ¿Y cómo sabe usted tanto de la casa? El pasajero le comenta que entra a menudo en un portal de turismo y que se dedica indirectamente a esta actividad. La conversación se anima entre plato y plato.
A su ritmo preguntón, el pasajero le cuestiona por la marcha de la aerolínea que el hijo del dueño ha montado en Miami. Y el tripulante le responde que no acaba de funcionar, que en agosto se cierra, que los controles en el aeropuerto son muy estrictos y cansinos y que el pasaje llega agotado a los otros destinos del Caribe. Pero ahora va a abrir un restaurante de lujo, de la marca Cipriani, en Madrid, ¿no?, le insiste el pasajero. La cara de sorpresa del tripulante va en aumento y en paralelo a cierto mosqueo: Está usted muy bien informado sobre lo que acontece en nuestro grupo, señor.
Mire, le responde el pasajero, es que suelo entrar en preferente.com y ahí me entero de lo que pasa en la industria turística. ¿Qué me dice? ¿En prefererente.com? ¿Sabe usted lo que hacemos todos los tripulantes cada mañana cuando nos levantamos? No, dígame. Tomamos el café y luego leemos preferente.com. Cada día, haga frío o calor. Pues ya somos unos cuantos, asevera el pasajero. Qué bueno contar con una tripulación tan profesional, libre, convergente y divergente.
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