Iberia se acerca a los niveles de rentabilidad de British Airways y aumentará su actividad
La noticia de que IAG (el holding
surgido de la fusión de Iberia y British Airways) repartirá su primer dividendo
en 2015 ha eclipsado casi completamente la evolución interna del grupo durante
los nueve primeros meses del año y las previsiones para el último trimestre de
2014. El fin de los conflictos laborales y la recuperación paulatina de rutas
en las que había dejado de operar porque antes salían muy caras han llevado a
Iberia a mejorar sustancialmente sus ratios de competitividad dentro del
holding y se ha convertido en la nueva estrella del crecimiento previsto para
este final de año.
Los directivos de IAG, en su
mayoría británicos, han reconocido por fin que el papel de Iberia en el
mercado latinoamericano debe ser crucial y dan cifras: la compañía de
bandera española es la primera por volumen de pasajeros transportados
y tiene la mayor cuota de mercado en rutas hacia esa área geográfica entre
las aerolíneas europeas. Ahora prevén además incrementos de actividad
hacia otras rutas de largo recorrido en los próximos años. En cuanto a la
remuneración a los accionistas, si las cifras anunciadas por IAG se
cumplen, la rentabilidad por dividendo estará en línea con los
principales valores del IBEX.
La presentación a los
analistas financieros realizada por IAG no deja lugar a dudas. Cuando se
les comunican las previsiones de cara a la actividad del último
trimestre de 2014, el título de la diapositiva es muy significativo:
“Reducción en el crecimiento de British Airways”. Hace exactamente un año,
la misma filmina se titulaba “Crecimiento de las frecuencias de British
Airways”. Efectivamente, por aquel entonces AIG preveía que Iberia cayera
14,9 puntos en su actividad debido a la suma de 9,9 puntos por
cancelación de rutas y 5 más por disminución de frecuencias (número de
vuelos periódicos a determinados destinos).
Ahora, sin embargo, las cosas
han cambiado. Iberia recupera vuelos a Amsterdam, Estocolmo, Estambul,
Montevideo y Santo Domingo, lo que le hace crecer 6,3 puntos, a los que hay
que sumar otros 2,7 puntos por la modificación al alza de sus vuelos con
México, Chile y Panamá. En total, mientras por estas fechas de 2013 IAG
preveía para British Airways un incremento de actividad del 55% a final de
año y una caída del 14,9% para Iberia, ahora prevé una subida del 3,4% para
British y del 8,5% para Iberia. Y parece que esto no ha hecho más que
empezar.
El plan estratégico hasta 2017
de IAG, presentado a los inversores el pasado viernes, señala que España
es con mucho el primer destino de los pasajeros procedentes de
Iberoamérica con 11.100 viajeros diarios procedentes o con destinos hacia
esa área geográfica. El siguiente país del ranking es Francia, con 6.800
viajeros diarios, lo que según IAG “da a Iberia una ventaja competitiva
en su centro de operaciones de Madrid”.
El documento de IAG da un paso
más y señala que “la Iberia del futuro debe aprovechar su liderazgo
histórico para Latinoamérica”. Para ello da cifras. Entre octubre de 2013 y
septiembre de 2014, Iberia ha transportado entre Europa y América Latina a
un total de 1.9 millones de pasajeros, lo que le da una cuota del mercado
del 16,3% del mercado total de esas rutas, seguida a gran distancia por AirFrance
con el 11,5%.
Pero aquí el problema está en
las sumas AirFrance y KLM, que están fusionadas, suman entre ambas el 19,7%
del tráfico de pasajeros entre Europa e Iberoamérica. Iberia y British
Airways acumulan juntas un 22,9%. Para seguir manteniendo la distancia e
incluso incrementarla, IAG apuesta, esta vez sí, por Iberia.
Costes laborales
Tan claro tienen los directivos
de IAG que el problema a resolver en Iberia era el de los costes
laborales, que ahora incluso apuestan por la línea de bandera española
para crecer en otras áreas geográficas con vuelos de largo alcance.
Así, tras señalar que
“Latinoamérica es muy atractiva pero hay otras oportunidades”,
pronostica para Iberia crecimientos de capacidad ofertada (asientos por
kilómetro) del 3,4% en sus rutas a EEUU, del 5,8% a Oriente Medio, del 6,2%
al continente africano y del 3,5% a destinos europeos. Para sus rutas
hacia América Latina prevé un incremento del 4,7%. Todo ello para el período
2013 a 2017. A esto se suma la buena evolución que está teniendo Iberia
Express, que según los documentos de IAG tiene en la actualidad un coste de
4,10 céntimos de euro por asiento y kilómetro recorrido excluido el
combustible, que es como se mide la operatividad real de la compañía.
Esta línea de low cost compite
en un mercado muy duro, en el que la palma se la lleva Ryanair (2,31 céntimos
de euro), pero en el que ya es más competitiva que Noruegan.no (4,17
céntimos) y que Easyjet (4,42 céntimos). Tan es así que el documento
señala que “Iberia Express es un modelo de éxito capaz de competir contra
las Low Cost y una piedra angular en la estrategia de Iberia”.
Pero ahora vayamos a las cifras
de la cuenta de resultados. En los nueve meses terminados el 30 de
septiembre de 2014, Iberia a acumulado un beneficio operativo de 67
millones de euros, después de que los 162 millones ganados durante el
tercer trimestre y los 16 millones que ganó en el segundo hayan sido
capaces de dejar atrás y enterrar los 111 millones de pérdidas que generó
en el primer trimestre. Su coste de personal por cada asiento y kilómetro
recorrido ha bajado desde septiembre de 2013 de 1,92 a 1,73 céntimos de
euro, lo que ha propiciado un incremento exponencial de la
rentabilidad, que se verá reforzado en los próximos trimestres tras la
ejecución del último acuerdo de reducción de plantilla firmado hace tan
solo tres meses y que afecta a más de 1.400 trabajadores.
La evolución de Iberia indica
que no tardará mucho tiempo en conseguir una rentabilidad operativa
(beneficio operativo sobre ingresos) comparable a la de British Airways,
que en el tercer trimestre de 2014 ha sido del 15% (Iberia la tiene en el
13,1%).
En IAG tienen muy claro que las
cosas van a ir a mejor en los próximos años cuando ya han roto el maleficio
y han prometido que en 2015 darán su primer dividendo. Los cálculos que han
realizado son de entre mil y 1.500 millones de euros de caja libre para los
accionistas y que el 25% del beneficio antes de impuestos será, en
principio, el primer reparto.
Esto supone que el reparto se
situará entre los 250 y los 375 millones de euros anuales en dividendo. Las
previsiones de IAG son conservadoras, ya que el beneficio antes de
impuestos de los nueve primeros meses de 2014 es de 900 millones de euros,
que resultan de sumar 203 millones de pérdidas del primer trimestre y un
beneficio de 358 y 755 millones en los trimestres segundo y tercero. A
poco bien que se comporte 2015 el grupo no tendrá excesivos problemas en
cumplir con las cifras comprometidas.
Comentarios
Publicar un comentario