IAG retribuirá por primera vez a sus accionistas y seguirá apretando a Iberia
Las inversiones previstas son de
entre 2.000 y 3.000 millones anuales entre 2016 y 2020, con lo que podrían
sumar hasta 15.000 millones en total.
El grupo transporta 65,8 millones
de pasajeros hasta octubre, un 8,8% más que en el mismo periodo de 2013.
Sin embargo, da caña a la
compañía aérea española: prevé que la reducción de plantilla que termina en
2017 afecte a 5.471 personas, casi 1.000 más de las estimadas.
De esta manera, habrá perdido un cuarto
de su plantilla en cinco años.
Luis Tapia, número dos de Justo
Peral, gana las elecciones con el 40,5% de los votos y dirigirá la sección
sindical de Sepla en Iberia.
El ‘holding’ International
Airlines Group (IAG), que agrupa a las aerolíneas British Airways, Iberia y
Vueling, ha celebrado este viernes su ‘Día de los Mercados de Capitales’, donde
ha presentado sus objetivos a largo plazo para el periodo 2016-2020. Entre las
medidas destaca el hecho de que retribuirá por primera vez a sus accionistas,
sin embargo su consejero delegado, Willie Walsh (a la izquierda de la imagen
junto a Antonio Vázquez), seguirá apretando las tuercas a Iberia, a pesar de
que el grupo lo preside un español, Antonio Vázquez.
IAG ha anunciado que pagará un
dividendo en 2015, lo que supone “el primer paso de su plan para introducir un
reparto de dividendos sostenible”, según la información que ha remitido a la
Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Además ha señalado que el
dividendo inicial se basaría en un ratio de ‘pay out’ del 25% del beneficio
subyacente después de impuestos.
Una medida que se ajusta a las
palabras de Vázquez en la última junta de accionistas, que se celebró el pasado
junio en Madrid, donde comentó que la intención de la compañía era retribuir adecuadamente
al accionista, pero “cuando llegue el momento”. Pues bien, parece que, ese
momento ha llegado y será el próximo año.
Otro de los objetivos a largo
plazo del ‘holding’ aéreo es incluir un Retorno sobre el Capital Invertido
‘RoIC’ del 12% y un crecimiento medio del beneficio por acción del 10% por año,
con un margen de beneficio operativo de entre el 10% y el 14%. Además prevé
situará el flujo libre de caja para el accionista entre 1.000 millones de euros
y 1.500 millones por año, con un aumento de la capacidad (asientos-kilómetro)
de entre el 3% y el 4% al año y un apalancamiento financiero en el nivel de
‘invesment grade’.
Pero no sólo eso IAG estima un
resultado bruto de explotación antes de amortizaciones y alquileres (Ebitdar)
de unos 5.000 millones anuales y que las inversiones se sitúen entre los 2.000
y 3.000 millones por año, con lo que podrían sumar hasta 15.000 millones en
total.
Unos objetivos a largo plazo que
se ven avalados no sólo por sus resultados hasta septiembre publicados el 31 de
octubre, sino también por sus estadísticas de tráfico correspondientes al
décimo mes que se han conocido este viernes. Recuerden que en sus cuentas
anuales, obtuvo un beneficio neto de 694 millones, es decir, ganó nueve veces
más que en el mismo periodo de 2013, cuando la cifra fue de 77 millones, y así
superó en 212 millones el beneficio de Lufthansa.
Respecto a las estadísticas de
tráfico, IAG transportó 65,8 millones de pasajeros hasta octubre, un 8,8% más
que en el mismo periodo de 2013. Sin embargo, la ocupación de los vuelos del
grupo en los diez primeros meses fue del 80,7% (-0,6%). Si se cuenta a Vueling,
que se unió al ‘holding’ en mayo del año pasado, la subida de pasajeros es del
16% y el descenso en la ocupación, del 0,7%. La mayor parte de este tráfico se
situó en el mercado doméstico (Reino Unido y España), donde se alcanzaron los
16,8 millones de pasajeros (+8,2% y +23,9% incluyendo Vueling), y en el resto
del continente europeo, con 31,5 millones de pasajeros (+11,4% y +19,1%,
respectivamente).
Sin embargo, a pesar de las
buenas cifras económicas y de tráfico, IAG sigue empeñada en dar caña a Iberia,
pues prevé que la reducción de plantilla, que comenzó en 2012 y acabará en
2017, afecte a 5.471 personas, casi 1.000 más de las estimadas en un principio
(4.500). Si se cumple la estimación, la compañía aérea española, que ha logrado
salir del pozo y ahora debe crecer, habrá perdido un cuarto de su plantilla en
cinco años, pues a finales de 2012 tenía 20.600 empleados.
Un ajuste laboral que está ya
encaminado, pues cuando termine el año las salidas se situarán en 3.803, lo que
supondrá el 70% del objetivo. Así en los próximos tres años sólo tendrá que
reducir 1.668 empleos.
Pero este viernes se ha producido
otra noticia importante. Luis Tapia, número dos de Justo Peral, ha ganado las
elecciones con el 40,5% de los votos y dirigirá la sección sindical de Sepla en
Iberia. De esta manera, se puede decir que Peral deja la primera línea del
sindicato, pero sin irse del todo, pues la continuidad de su labor está
garantizada con su sucesor, que será proclamado definitivamente el 12 de
noviembre. Mientras, para la aerolínea de bajo coste Vueling se ha elegido a
José María Font.
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