El fin de la ruta a Poznan amenaza otra vez el avance del aeropuerto de Castellón
Ryanair confirma que elimina a
partir de abril la conexión con la ciudad polaca tras año y medio

La decisión llega tras llevarse
Brístol a Manises y reducir al verano las rutas con Sofía y Bucarest
Los continuos pasos que da el
aeropuerto de Castellón en busca de nuevas rutas y diversificar su actividad
con la finalidad de seguir creciendo se topan con palos en las ruedas. Ryanair,
según han confirmado fuentes de la aerolínea ha decidido suprimir
finalmente los vuelos a la ciudad polaca de Poznan.
El final de esta conexión,
una de las que mejor resultado estaba dando a nivel comercial en sus primeros
meses, supone un nuevo revés para la base aérea de Vilanova d'Alcolea después
de continuos reveses como significaron el traslado de la ruta de Brístol al aeropuerto
de Manises, o la reducción de las conexiones con Sofía y Bucarest al período
estival.Este periódico ya anunció las dudas de Ryanair de cara a continuar con
la operativa con Poznan desde Castellón -al dejar fuera de la venta los vuelos
tanto en su web como la app desde finales de marzo- y la existencia de
negociaciones entre Aerocas y la aerolínea irlandesa para tratar de mantener la
ruta con Polonia.
Sin embargo, Ryanair confirmó ayer lo que
era un secreto a voces: no operará la ruta con Poznan a partir de abril por
«razones comerciales».«Revisamos continuamente cada una de las 1.800 rutas que
operamos, y nuestra ruta Castellón-Poznan no estará operativa este verano por
razones comerciales.
Sin embargo, seguiremos ofreciendo las tarifas más
económicas para volar desde Castellón a Londres Stansted y Sofía», respondió la
aerolínea a las preguntas de este periódico.La pérdida de esta ruta se
convierte en un serio handicap para el aeropuerto teniendo en cuenta que sigue
perdiendo pasajeros fruto de la pérdida de conexiones o reducción del tiempo de
las rutas.
La primera conexión en abandonar el aeropuerto de Castellón fue la
de Brístol. Ryanair, que operaba esta ruta en campaña estival, decidió
trasladarla al aeropuerto de Manises el pasado noviembre de 2017.Éste fue el
primer varapalo sufrido por la base aérea castellonense al dejar escapar una de
las rutas que tenía operativas.
De hecho, Brístol fue junto con Londres las dos
primeras rutas regulares que comenzaron en Castellón en septiembre de 2015.
Eran la gran apuesta de la aerolínea low cost más importante de Europa por
Castellón.Tras esta decisión de Ryanair, la aerolínea irlandesa, que acababa de
estrenar la ruta con Poznan en noviembre de 2017, llegó otra como operar solo
durante la campaña estival los vuelos con Sofía (Bulgaria). La conexión con
Sofía comenzó a funcionar el 9 de septiembre de 2016 de forma estable con dos
vuelos semanales que se prolongaron hasta octubre de 2017. Después ya comenzó a
funcionar solo entre finales de marzo y finales de octubre.Hace justo un año
Blue Air dejó de operar la ruta con Bucarest de forma continuada con dos vuelos
semanales.
La low cost rumana decidió dejar la conexión con la capital de su
país sólo los meses de junio a septiembre. Esto supuso la pérdida de más
pasajeros tras la marcha de Brístol y el recorte de temporada de Sofía
(Bulgaria).50% más de operativa pero menos viajerosEl aeropuerto de Castellón
cerró 2018 con más movimientos de aeronaves y menos pasajeros confirmando la
tónica de lo que ha sido un año en el que la apuesta por actividades
complementarias ha relanzado una base que ha perdido rutas y viajeros.
Los
2.445 movimientos de aeronaves, una cifra nunca conseguida desde su apertura en
diciembre de 2014, le permite aumentar su actividad diaria en pista. No en
vano, la base incrementa un 50% la operativa aeronáutica frente al año anterior
cuando contabilizó 1.630 aeronaves.Este incremento en el número de operaciones
en pista ha sido posible gracias a la implantación de una escuela de pilotos,
Panamedia, y a la diversificación de la actividad con el desmantelamiento y el
mantenimiento de aeronaves.
Es tal la apuesta por las actividades alternativas
a los vuelos comerciales que el aeropuerto duplica la cifra de movimientos de
aeronaves respecto a 2016, cuando hubo 1.279, y sextuplica los que hubo en el
primer ejercicio completo de actividad aeronáutica, es decir el año 2015.Cabe
recordar que el aeropuerto acaba de anunciar que prolonga su relación con la
empresa Jet Aircraft Services (JAS) para seguir con los trabajos de
desmantelamiento de aviones. En este sentido, está prevista la llegada de
cuatro aeronaves Boeing 757-200, consolidando de esta manera la actividad, que
ha permitido poner en marcha la terminal de carga.
Además, la empresa va a
desarrollar funciones de mantenimiento en línea para compañías aéreas,
ampliando así su abanico de servicios en el aeropuerto. Esta vertiente más
positiva en el balance de 2018 contrasta con la asignatura pendiente que se ha
convertido el crecimiento en número de pasajeros. Los 117.368 viajeros
conseguidos este pasado año suponen una pérdida de más de 25.000 viajeros en un
año teniendo en cuenta que 2017 cerró con 144.221 sin llegar a las previsiones
que manejaba entonces la concesionaria de la base aérea,Edeis, y la propia
empresa pública Aerocas.
RUTAS A COLONIA Y BUCAREST,
¿REVULSIVO?
El aeropuerto anunció este pasado
año dos nuevas conexiones con los aeropuertos de Colonia (Alemania) y Bucarest
(Rumanía), que arrancarán el 1 de abril de 2019 después de la firma del
contrato. Las nuevas compañías que operarán en el Aeropuerto de Castellón serán
Wizz Air y Eurowings. Los 46.000 pasajeros previstos con las rutas a
Colonia-Bonn, que operará Eurowings en verano, y la de Bucarest (Rumanía), que
realizará todo el año Wizz Air, tampoco permitirían al aeropuerto alcanzar el
reto de 200.000 viajeros.
Comentarios
Publicar un comentario