Bruselas plantea buenas prácticas para "minimizar" el impacto de las huelgas en el sector aéreo
La Comisión Europea ha presentado
este jueves una guía de buenas prácticas dirigidas a "minimizar" el
impacto en el tráfico aéreo europeo de las huelgas en el sector, si bien
Bruselas se ha apresurado a defender que no pone en duda el derecho de huelga,
sino potenciar el diálogo social para facilitar acuerdos.
"Son buenas prácticas. Lo
que proponemos es fortalecer el diálogo social para que pueda tener lugar y,
con suerte, solucionar la mayoría" de conflictos, ha relatado la comisaria
de Transportes, Violeta Bulc, en una rueda de prensa en Luxemburgo tras
presentar la guía a los ministros europeos.
Entre los ejemplos que recoge el
documento de Bruselas, destaca la insistencia en favorecer el diálogo social,
con ideas como designar un mediador independiente si la negociación se estanca.
También aboga por que los
sindicatos notifiquen cuanto antes su intención de huelga para una mayor
predictibilidad y apunta otros ejemplos como el modelo de países que, como
España, han tomado medidas para garantizar el 100% de los
"sobrevuelos" (aquellos que no son operados en el espacio afectado
por la huelga pero deben cruzarlo en su ruta).
"No ponemos en duda el
derecho fundamental de huelga, en absoluto, sino que buscamos cómo mejorar la
continuidad del servicio", ha zanjado la comisaria, en respuesta a las
críticas a su iniciativa recibidas desde los sindicatos.
Bruselas ha presentado este
jueves un amplio abanico de propuestas y directrices dirigido a potenciar la
"conectividad" aérea en la Unión Europea y proteger a las aerolíneas
europeas de las prácticas desleales de otras compañías que cuentan con fuertes
subsidios en sus países de origen, especialmente en al región del Golfo
Pérsico.
En el marco de esta estrategia
europea para el espacio aéreo, al comisaria ha "invitado" a los
Estados miembros y a los actores del sector a explorar "buenas
prácticas" con las que asegurar que el servicio aéreo tiene
"continuidad" en caso de huelga.
Según los datos expuestos por
Bulc, entre 2005 y 2016 se cancelaron más de 243.000 vuelos a causa de acciones
sindicales, lo que afectó a 27 millones de pasajeros y tuvo un coste de más de
4.000 millones de euros.
Por países, Francia ha sido el
más afectado por los paros, con 259 protestas en esa década, seguido de
Alemania, Italia, Portugal y España. España, en quinto lugar del ranking
presentado por la Comisión, registró en ese periodo un total de 6 huelgas, que
obligaron a cancelar 5.209 vuelos y tuvo un impacto económico de 92 millones de
euros.
Las perturbaciones en caso de
huelga en el espacio aéreo de un Estado miembro tienen consecuencias en el
resto de la red europea, con un "efecto multiplicador" sobre los
retrasos y cancelaciones.
En su informe, el Ejecutivo
comunitario explica cómo las compañías de otros países se ven obligadas a
buscar rutas alternativas para evitar el espacio aéreo afectado por la huelga y
lleva a retrasos y cancelaciones también en los espacios vecinos.
Además señala
que los pasajeros ven dañado su derecho a la libertad de movimiento al perder
sus conexiones o ver cancelados sus vuelos.
Según Publica: Europa Press
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