Economía » Los inversores extranjeros apuestan por las finanzas y vuelven al ladrillo español
La inversión sube un 8,8% en 2013, hasta los 15.800 millones
pese al desplome en industria
El saldo neto pasa de un saldo negativo de 3.091 millones en 2012 a 15.398 millones

El saldo neto pasa de un saldo negativo de 3.091 millones en 2012 a 15.398 millones
Los inversores buscan gangas en España
La inversión extranjera en
España volvió a crecer en 2013 con un avance del 8,8%, hasta superar los 15.800
millones de euros, tras la salida de la recesión y el paulatino regreso de la
confianza en el país. El repunte se explica por el aumento en un 42% del dinero
que llegó para las actividades financieras y de seguros, que de hecho fue el
apartado que movió una mayor cantidad de fondos con 3.140 millones.
Junto al alza de la apuesta
por las actividades financieras, mejora que coincide con la recuperación de los
mercados de renta fija y variable durante el pasado año, también se incrementó
la inversión en actividades inmobiliarias tras el desplome que siguió al
estallido de la burbuja y la crisis financiera. En concreto, sube un 66%, hasta
los 1.787 millones animado por los precios bajos que presenta el sector, algo
que ha quedado patente en las operaciones cerradas por la Sareb. El sector de
la construcción, por su parte, recibe un 22% más de dinero desde el exterior,
con 1.437 millones.
Por el lado contrario, la
indsutria no acaba de atraer el capital extranjero. Sobre todo en la industria
manufacturera, que sufre una contracción de la inversión del 38,5% con respecto
a 2012, hasta los 2.641 millones.
Por países de origen, análisis
que tiene en cuenta el lugar de donde procede la inversión y excluye los de
tránsito fiscal, el primer emisor es Países Bajos, seguido de Reino Unido,
donde sube con fuerza con un 86%, Francia (+104%), Alemania, Estados Unidos y
Luxemburgo, por este orden. Entre ellos aportan el 62,1% del total de la
inversión bruta, con 9.819 millones de euros. Destacan igualmente los fuertes
incrementos de la inversión procedente de Hong Kong (+497%), Japón (+375%) y
México (+273%).
Efecto sede
En cuanto al destino de este
dinero, Economía explica que la inversión extranjera recibida presenta un alto
grado de concentración, derivada del efecto sede. Esto es, del reparto de la
inversión en función de donde esté localizada la central. Por tanto, al estar
las sedes ubicadas mayoritariamente en Madrid y Cataluña, estas regiones
recibieron el 54,6% y el 22,2% del total de la inversión bruta, con 8.635 y
3.511 millones de euros, respectivamente.
Si a la inversión bruta se le
restan las desinversiones, el saldo neto total pasa de un saldo negativo de
3.091 millones en 2012 a un saldo positivo de 15.398 millones en 2013. Al
descontar las entidades de tenencia de valores (ETVE), la inversión extranjera
neta ascendió a 11.998 millones de euros en el mismo periodo, con un incremento
del 36,3%.
Freno a la desinversión
Esta evolución positiva fue
consecuencia, sobre todo, del fuerte freno del proceso de desinversión, que se
redujo un 82% y pasó de una salida de capitales de 22.720 millones en 2012 a
una salida de 4.085 en 2013. Además, bajaron también las desinversiones
productivas (-33,4%) y la desinversión ETVE, que retrocedió un 98,4% y se quedó
en 271 millones frente a los 16.992 millones del año anterior.
García-Legaz ha dicho que la
valoración es "buena" porque se ha conseguido el cuarto mejor año de
inversión extranjera neta en España, de lo que se deduce que 2013 ha sido un
año "razonablemente bueno" para las inversiones a pesar de la caída
del PIB. La recuperación de esta estadística se suma al récord de inversión
extranjera en deuda pública que se alcanzó a finales de 2013.
La vuelta de la confianza
también resulta evidente por el aterrizaje de algunos de los grandes nombres
del panorama económico internacional como Bill Gates o George Soros en grandes
empresas españolas como FCC.
HSBC: La recuperación de
España va más rápido de lo esperado
La recuperación de la economía
española se ha producido con mayor rapidez de lo esperado después de que la
inversión y el consumo de los hogares lograran crecer en el último tramo de
2013 a pesar de las dificultades de acceso al crédito y la insuficiente mejoría
del mercado laboral, según el HSBC. Por ello, el banco ha revisado al alza sus
expectativas de crecimiento para España en 2014 y 2015 con un 0,7% y un 1,1%,
cuatro y dos décimas más.
Con vistas al futuro, la
entidad confía en que la clara mejoría de los mercados financieros se traduzca
en una mejora de las condiciones de financiación mayor de lo estimado
anteriormente y esto permita un repunte de la inversión. La recuperación llega,
añade el HSBC, al sector bancario.
No obstante, el banco
británico recuerda que el mercado laboral español apenas ha mejorado en el
último año, mientras el endeudamiento de hogares y empresas sigue siendo
todavía alto y la prácticamente inexistente inflación hace más duro el proceso
de desapalancamiento, por lo que la demanda doméstica seguirá débil. De este
modo, no espera que la tasa de paro de España baje del 26% hasta el segundo
trimestre de 2015, cuando los expertos de la entidad británica estiman un nivel
de desempleo del 25,8%.
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