Un informe de la revista Avionrevue pone ‘un suspenso’ en la gestión de AESA
Un informe publicado en la
revista Avionrevue deja en mal pie a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea
(AESA), asegurando que la española “se enroca en nuevos reglamentos generados
por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA)”, hasta el punto de “estar
ahogando las operaciones reales en una burocracia y parálisis interminable”.
Así, se refiere a casos concretos
en los que expone la “pasividad” de la agencia española a la hora de tramitar
nuevos AOC y su “interpretación arbitraria” de los nuevos reglamentos generados
por EASA.
Achaca a la española a que a
finales de la primera década del siglo XXI, en un entorno de crisis mundial,
mientras compañías de bajo coste como Ryanair, Easyjet o Air Berlín “invadían
nuestro mercado ante las atractivas subvenciones y tasas bajas que ofrecían
nuestras administraciones públicas”, aerolíneas españolas como Spanair, Futura
o Air Comet, se venían abajo. “En un entorno de crisis mundial, las más
perjudicadas fueron las compañías españolas como Spanair, nadando a contra
corriente frente a otras aerolíneas europeas”, asegura la citada publicación.
Otro de los aspectos en los que
dicho informe critica la gestión de EASA es su “pasividad” a la hora de
tramitar nuevas AOC. “Los años necesarios para tramitar un nuevo AOC español
deja congelados a la mayoría de nuevos proyectos”, asevera la publicación, poniendo
el ejemplo de Plus Ultra Líneas Aéreas, como “una de las últimas compañías
españolas en lograr un AOC, tras casi un lustro de interminables gestiones”.
Igualmente, achaca a la gestión
de EASA el que Volotea y más reciente Alba Star, hayan decidido inscribir gran
parte de su flota en otros países comunitarios. “Air Horizont, Atlas Executive
o Pontair operan directamente con un AOC maltés”, destaca.
“Hoy en día AESA no está llevando
una labor efectiva de supervisión y control del transporte aéreo. El sector lo
sabe y pese a los esfuerzos de las aerolíneas por crecer y ganar mercado, algo
no funciona cuando las incorporaciones de nuevas flotas de aeronaves se demoran
meses, las modificaciones de especificaciones operacionales de aeronaves de
última generación ni se contestan, por no hablar de la aventura de solicitar un
AOC, que por ejemplo ha llevado casi un lustro en dos casos recientes,
estrangulando las cuentas de resultados de cualquier iniciativa empresarial”,
concluye el informe.
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