Walsh hace hincar la rodilla a una asustada Amadeus
fotoaperturaWalsh puso a Amadeus
ante dos opciones: o perder casi todo o perder bastante. Es decir, o intentar
operar sin el NDC, con el riesgo de una fuga masiva de clientes, o sumarse al
NDC, perdiendo una parte millonaria de su rentabilidad. Con este dilema,
Amadeus parece no tener mejor alternativa que abrazar a su enemigo y sacrificar
un trozo destacado de sus beneficios desde este momento. (Amadeus paga su
endeblez con Lufthansa y hace un flaco favor a las agencias)
Amadeus ha vivido estas últimas horas
en el foco de la comunidad financiera por el misil lanzado por IAG apuntando al
núcleo de su negocio. Los inversores se han alarmado por el ambicioso plan de
un producto sustitutivo con bastante garantías de ganarle, y se han percatado
de la enjundia estructural del órdago de Walsh con Iberia y British, que se
sumaba al de Lufthansa y que amenazaba con ser continuado por el resto de
gigantes aéreos. (Amadeus reacciona: analiza adoptar el canal de IATA para
evitar los recargos)
En una de sus decisiones más
trascendentales de los últimos tiempos, Amadeus ha transmitido que estudia
incorporar este sistema NDC, que deja el grueso de los beneficios de las ventas
en manos de las aerolíneas en lugar que en la de los GDS. Los ejecutivos de
aviación eran desde hace tiempo conscientes de que para mejorar sus cuentas
tenían una oportunidad en hincarle el diente a los jugosos márgenes brutos de
Amadeus, que el año pasado fueron del 27 por ciento, como reveló REPORTUR.mx.
(Iberia pone en la mira a los enormes márgenes de Amadeus)
Las aerolíneas tradicionales,
además, andaban desde hace tiempo molestas con el distribuidor porque las tasas
que les vienen cobrando son bastante más caras que las que cobra a las low
cost. Además las compañías aéreas sentían que Amadeus, alzada en su posición de
privilegio, con una cuota de más del 90 por ciento en España, y con CMNC y
Bruselas mirando a otro lado, no ha sido del todo ecuánime con ellas, de igual
forma que se sienten las agencias, coincidiendo ambas en que el GDS aprovechaba
su abrumador poder.
En una guerra de alcance mundial
pero que está disputándose en terreno español, con Amadeus basada en Madrid y
con Iberia jugando un importante papel en el proceso, el pulso parece estar
inclinándose hacia el proveedor, mientras un gigante tecnológico y financiero
que se lleva una parte muy notable del pastel de la rentabilidad del negocio
turístico está teniendo que ceder ante la presión de los mercados bursátiles y
el riesgo de que se deteriore el núcleo diferencial de su actividad.
Comentarios
Publicar un comentario