Venezuela retiene aún 400 millones de Iberia y Air Europa
El Ejecutivo venezolano obliga a
estas compañías a vender sus billetes en bolívares y a esperar largos trámites
hasta recibir su reembolso en dólares. La caída del precio del crudo y la
extrema fragilidad de la economía del país iberoamericano ha dado lugar a que
se haya cerrado el grifo desde hace dos años. Ante la perspectiva de un más que
un probable impago algunas compañías, como Air Canada o Alitalia, han decidido
optar por la solución más contundente y taponar las pérdidas suspendiendo,
directamente, sus vuelos. Otras empresas -como es el caso de las españolas- han
preferido reducir gradualmente sus frecuencias y tratar de alcanzar un acuerdo
con las autoridades venezolanas, conscientes, no obstante, de que deberán
aceptar cuantiosas quitas.
IAG, el grupo matriz de Iberia,
ha determinado provisionar los fondos retenidos, medida que ha combinado con la
rebaja del número de vuelos a tres semanales, en vez de uno diario, como
ofrecía anteriormente. La aerolínea presidida por Juan José Hidalgo, por su
parte, alcanzó un acuerdo con el gobierno de Venezuela por el que este se
comprometía a saldar su deuda mediante cuotas semestrales y con una quita
superior a los 50 millones de dólares. Sin embargo, el Ejecutivo de Maduro
incumplió la medida, lo que llevó a la aerolínea a adoptar una táctica similar
a la de su principal competidor: redujo sus frecuencias semanales de siete a
entre dos y tres, en función de la temporada.
Las españolas, sin embargo, no
son las más perjudicadas por el bloqueo de los fondos. En los primeros puestos
se encuentran American Airlines (800 millones de dólares), Copa (500 millones),
Avianca (300 millones) y Air France (270 millones). «La de Venezuela era una de
las rutas más rentables», admiten desde el sector, que alerta de la posibilidad
de que el país quede aislado si más aerolíneas determinan reducir sus
conexiones.
Negociaciones paralizadas
«En marzo, el Gobierno venezolano
prometió devolver la deuda a las aerolíneas a un tipo de cambio justo. Desde
entonces apenas se ha avanzado en esta línea. Las aerolíneas no pueden operar
de forma indefinida si no cobran», denunció públicamente el consejero delegado
de la IATA, Tony Tyler. Aunque esta organización está canalizando las
reclamaciones de las compañías aéreas y ha establecido una hoja de ruta para
negociar con Caracas -un tipo de cambio «único y justo», un calendario de pagos
y establecer un diálogo con las aerolíneas antes de fijar nuevos gravámenes u
otras modificaciones regulatorias- corresponde a cada compañía aérea reclamar
el pago de sus deudas. De momento, y pese a los viajes frecuentes de algunos de
los máximos directivos a Caracas, no se han producido avances sustanciales.
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